En el artículo de hoy te compartiremos algunas recomendaciones para aprender a manejar la crisis y no desfallecer en el intento.

Una buena gestión política va acompañada de algunos hábitos saludables. Lo primero que debes preguntarte es cuáles son tus verdaderas motivaciones y por qué crees que eres la persona indicada para representar a tu comunidad ante el Gobierno como regidor.

Desde luego, tienes motivaciones personales para aspirar a ese cargo. También puedes estar alineado con las motivaciones del partido político al que perteneces, pero sobre todo, se encuentran de por medio las metas que incluyen a ese segmento de la sociedad al que representas y que coinciden contigo, apoyándote con su voto.

Resta vulnerabilidad a tu gestión

Indiscutiblemente, la mejor crisis es la que se evita. Es cierto que la carrera política está llena de altibajos en los que se pondrá a prueba constantemente tu perseverancia y paciencia. Sin mencionar que desde el primer momento deberás hacerle frente a tu oposición, pero si te enfocas en construir un desempeño saludable y coherente, las complicaciones habituales pueden reducirse.

Sé concreto y trabaja siempre sobre tus fortalezas

En política, el tiempo pasa volando. Una de las críticas más habituales que reciben algunas gestiones municipales es que no optimizaron bien los plazos y por lo tanto, el cumplimiento de los proyectos se vio afectado. Si eres eficaz en la gestión de este recurso, tendrás a un gran aliado de tu parte. Y esto puede evitarte llegar a la crisis.

Debes saber muy bien quién eres y cuáles son las virtudes que te caracterizan. Conocer a fondo de qué eres capaz y dónde se encuentran tus fortalezas, te ayudará desde que inicies tu campaña política, hasta que escojas una comisión en el Ayuntamiento y lleves a cabo tu gestión.

Apóyate en tus fortalezas y aprende también a identificar las de tu equipo. Delega aquellas funciones en las que sabes que eres débil o menos competente.

Priorizar es la clave

Que la prioridad no sea un capricho. Antes de la crisis se apodere de ti, debes saber medir cuál es la premura que requiere cada asunto y esa medición debes llevarla a cabo de cara a las necesidades y carencias de tu comunidad. Muchas veces algunos políticos se pasan por alto asuntos más susceptibles, para resolver otros de menor relevancia, perdiendo credibilidad y simpatía por parte de los electores.

Tener una plena consciencia de tus prioridades va de la mano con un buen plan de acción, que debes comunicar a los miembros de tu equipo de un modo claro, accesible y preferiblemente completo.

Aprende a escuchar

En los momentos más adversos y de crisis, escuchar las críticas de tus opositores puede ser una situación frustrante y desmoralizadora, pero no sabes todo el provecho que puedes obtener de los momentos de mayor fragilidad.

Si prestas atención a las críticas que merecen la pena y escuchas con interés las demandas de tus electores, podrás sopesar la situación con objetividad y tendrás la oportunidad de enmendar tus estrategias y llevarlas a un terreno más fértil. Donde con la motivación indicada podrás culminar tus proyectos y demostrar tu madurez política y emocional.

Sé optimista

Tener la capacidad de ver las oportunidades donde el resto de las personas sólo ve problemas, es un don maravilloso en la política. Para fortalecer esta cualidad, deberás ser optimista y mantenerte correctamente motivado. Conéctate con los objetivos que te llevaron al cargo de regidor. Piensa en todo lo que puedes hacer por tu comunidad desde el Ayuntamiento, y trata de ser cada vez mejor.

Es importante que sepas contagiar ese optimismo y la motivación indicada a tu equipo de trabajo. Una sinergia positiva es la mejor herramienta para alzarse airoso por encima de las adversidades.

Sin dudas, en algún momento necesitarás estos y más consejos para aprender a manejar la crisis y no desfallecer en el intento. Déjanos conocer tu opinión. KCC